¿Hay alguna manera de estar seguro de mi vocación?

Puede ocurrir que, en el proceso de discernimiento, te veas en el umbral de lo que parece ser “muy clara” o quizá “no tan clara” la evidencia de una vocación segura. Deberías pensar, sin embargo, que si la providencia te ha guiado hasta ahora para tener esa experiencia y no hay mayor obstáculo en el camino, tu oración no debería ser solo para pedirle a Dios más luz, sino también para que te dé el deseo de querer conformar tu voluntad con la suya.

Ya lo ves, discernir bien requiere mucho más que una actitud pasiva de esperar a que Dios te muestre su voluntad y, por tu parte, responder automáticamente. El camino de tu vida no está predeterminado, más bien depende de tu voluntad el escoger o participar en lo que Dios te va revelando, en su plan para ti. Hay diferentes factores que entran en juego y, al igual que las personas escogen ciertas cosas en la medida del tipo de trabajo que quieren tener, lo mismo pasa con la vocación.

¿Qué cualidades posees? ¿Hay algún impedimento que te pueda encauzar hacia otra dirección? ¿Qué es lo que harás? Ciertamente, nuestras decisiones no llegan porque sí, tenemos que hacer que sucedan por estar dispuestos a hacer algo. Pero, más importante todavía: deberías preguntarte cuál es tu disposición. ¿Tienes buena intención y realmente estás intentando escuchar a Dios? Con eso sería suficiente, con tu fe y confianza en Dios, que nunca te abandonará, para seas capaz de dar el siguiente paso.