¿Cómo sé si Dios me está llamando?

¿Cómo sabes si Dios te está llamando? Bueno, para decirlo de forma simple, no hay una receta exacta, ninguna fórmula establecida. Por mucho que quieras buscarlo en Google, nunca encontrarás la respuesta perfecta. Tu vocación es tan personal y única como tu huella dactilar. Dios nunca tiene un plan idéntico para dos personas. Él llama de maneras diferentes, así como hay incontables formas de enamorarse.

A veces, Dios da la gracia en un momento de modo claro e intenso, como a San Pablo. Otros perciben la llamada de Dios desde que son muy pequeños, aunque ellos no lo entienden totalmente hasta más tarde, como santa Catalina de Siena o san Juan Bosco. Dios puede hablarnos de muchas maneras, con pequeños o grandes signos, en circunstancias evidentes o sutiles. Lo normal es que Él no escriba su voluntad para ti en el cielo y, seguramente, no te lo dirá de la forma que tú te imaginas. ¿Dónde te quiere Dios? ¿Qué quiere que hagas? Tienes que afinar tu oído espiritual a través de la oración y pedir al Espíritu Santo que te dé luz.

Tu llamada es personal y es una decisión tuya. Sin embargo, siempre es bueno escuchar los consejos de alguien en quien puedas confiar. A veces, es más fácil ver las cosas de forma más clara desde fuera. No es que alguien de fuera te pueda decir cuál es tu vocación, sino que es muy bueno que esa persona te pueda ayudar a reflexionar sobre los acontecimientos que se dan en tu vida para discernir. Por eso es tan importante encontrar un buen director espiritual y, más importante aún, saber cómo recibir los consejos de esa persona.