La verdad acerca de ti mismo

¿Quién soy? ¿Qué voy a hacer con mi vida? Estas son algunas de las preguntas más importantes que te puedes hacer. Todo ser humano, muy dentro de sí mismo, desea saber quién es realmente y para qué fue creado. Es necesario que te hagas esas preguntas, pero, para encontrar la respuesta, es necesario que preguntes a Dios. ¿Por qué? Por qué Él te ha creado y lo sabe mejor que tú. “Porque yo sé bien los proyectos que tengo sobre vosotros -dice el Señor-, proyectos de prosperidad y no de desgracia, de daros un porvenir lleno de esperanza” (Jr. 29, 1). ¿Has preguntado alguna vez a Dios cuál es ese proyecto? ¿Te has atrevido a abrir tu corazón en la oración al Señor, a preguntarle qué quiere de ti?

En la búsqueda de esta respuesta, tal vez puedas sentirte en una encrucijada. ¿Cómo podrás vivir con alegría en el futuro? Cuando te plantees qué hacer con tu vida, no debes hacerlo pensando solo en ti mismo. Estás llamado a la santidad. Todos los cristianos estamos llamados a la santidad. Es una responsabilidad tuya compartir la riqueza del Evangelio con otros.

La búsqueda por encontrar tu vocación, pues Dios tiene un plan para ti, es una gracia que se ofrece a todos los bautizados, pero en diferentes formas. Piensa en el amor de Cristo. Escucha su voz en tu corazón. Juan Pablo II nos exhortaba: “No tengáis miedo cuando el amor sea exigente, porque Jesús, que nos ha amado primero, está preparado para darse a ti, y también para pedirte que tú te des a Él. Si pide mucho de ti, es porque Él sabe que puedes dar mucho”.

Si pide mucho de ti, es porque Él sabe que puedes dar mucho. San Juan Pablo II