¿Valor o agallas?

Imagínate esta escena: un socorrista salta al mar turbulento, arriesgando su vida, para salvar a otro. ¿Darías la enhorabuena a sus padres, diciéndoles: "Vuestro hijo tiene agallas" o "Vuestro hijo tiene mucho valor al arriesgar su vida por los demás"?

Algunas personas definen la valentía como el hecho de ser capaz de enfrentarse a un peligro o a un posible daño. Pero, ¿es esto todo lo que se necesita para ser valiente? Durante el "parkour", la gente se expone a peligros y daños, es un deporte que se practica con protección y medidas de seguridad. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre las arriesgar la vida por otro y hacer un deporte de riesgo? ¿Por qué no tenemos la misma respuesta para ambas cosas?

La valentía o el valor es una virtud que nos prepara para afrontar las dificultades, los peligros y los obstáculos que encontramos en la vida. Nos ayuda a superar el miedo que sentimos. Pero el distintivo característico para que un acto sea virtuoso y no solo expresión de "tener muchas agallas" es que sea hecho en defensa de algo superior o de alguien, o buscando un bien mayor. Este pequeño, pero gran detalle, es lo que puede hacer que un acto sea realmente valiente o no.

Aquí tienes algunos ejemplos de bienes mayores: la vida de otro, defender el valor de la vida, defender la fe y a Dios, seguir tu conciencia, etc. Hay una gran cantidad de ejemplos de personas que se enfrentaron al peligro para defender un bien mayor, figuras notables en la historia, como Martin Luther King Jr., Rosa Parks, Juana de Arco, Sophie Scholl, San Maximiliano Kolbe, etc. Pero no olvidemos a las personas que son también valientes en las pequeñas -pero no menos importantes- cosas de su vida diaria: un estudiante universitario que decide mantenerse casto hasta el matrimonio, pese a las críticas que recibe de los demás; el matrimonio que está abierto a la vida, aguantando los comentarios y las miradas burlonas; la chica que se levanta y defiende la reputación de otro al que están criticando.

Entonces, ¿quieres tener un poco más de valor? Pues empieza por ti mismo, haciendo un buen examen de conciencia. Tienes que tener mucho valor para mirarte a ti mismo y llamar a tus pecados por su nombre. Cuando hayas hecho esto, podrás empezar a trabajar en otras cosas, como hacer el bien a los demás y ponerte a ti mismo en el último lugar. Hace falta ser una persona muy valiente para seguir siempre la propia conciencia, digan lo que digan, sin amoldarse a lo que todo el mundo hace.