Virtud: ¿por dónde empezar?

¿Cómo puedes saber cuál es la virtud en la que tienes que trabajarte? Conócete a ti mismo y sabrás cuál es la virtud que más necesitas. Es verdad que debemos practicar todas las virtudes y esforzarnos en vivirlas, pero también es verdad que tenemos una inclinación natural hacia ciertas cosas y un completo rechazo hacia otras.

Para saber cuál de ellas debes trabajar, tienes que examinarte a ti mismo, tu conciencia y tus pecados. Esto te guiará para encontrar tu defecto dominante. ¿Defecto? ¿Por qué tienes que conocer tu defecto si estamos examinando la virtud? Igual que el doctor, para curar a alguien, para devolverle la salud, tiene que examinar los síntomas de su enfermedad, en la vida espiritual, para saber cuál es la virtud que más tienes que practicar, tienes que ver cuál es el defecto que más domina en ti. Casi todos nuestros pecados siguen el mismo rastro de nuestro defecto dominante. Tienes que estar dispuesto a examinarte con sinceridad y tener coraje para llamar al vicio por su nombre sin excusas, con el fin de conocer la virtud adecuada que necesitas para conquistarlo. Todos los vicios tienen una virtud opuesta, la cual, si la aplicas, te hará superar el vicio.

Debemos ser conscientes de que la lucha nunca se acaba. Aunque logres ganar pequeñas batallas y superar grandes luchas, tu defecto dominante siempre permanecerá y estará constantemente tratando de salir otra vez dentro de ti para conquistarte. Debemos tratar de perseverar en la lucha hasta el final.

Esta es la lista de los vicios capitales y las virtudes opuestas a ellos

Lujura (excesivo apetito sexual) - castidad (pureza)

Gula (excesos en el comer, beber) - templanza (autocontrol)

Codicia (avaricia) - caridad (donación)

Acedía (pereza) - diligencia (celo, laboriosidad)

Ira (cólera) - perdón (compasión)

Envidia (celos) - amabilidad (admiración)

Orgullo (vanidad) - humildad (sumisión)