Christus Vivit

 El papa Francisco escribió una exhortación apostólica a los jóvenes como conclusión del sínodo celebrado en octubre de 2018: ''Christus vivit''. Con dicha exhortación, el Papa quiere ayudarnos a acercarnos a Cristo vivo, para que nosotros, a su vez, podamos a acercar al Señor a otros jóvenes que viven en las mismas realidades que nosotros.

En los primeros capítulos, el Papa se pone en nuestra piel, describiendo los anhelos más profundos de nuestro corazón y haciendo una crítica sobre la situación que vivimos actualmente y cómo eso provoca heridas que solo Jesucristo puede sanar. Es por eso que, en el capítulo cuarto, el Santo Padre habla del "gran anuncio para todos los jóvenes": que existe un Dios que es amor, que nos salva, que está vivo y que da vida.

En la primera parte de dicho capítulo, el papa Francisco realiza un recorrido por el Antiguo Testamento señalando aquellos pasajes que declaran el amor de Dios por cada criatura: "Yo te amé con amor eterno; por eso he guardado fidelidad para ti" (Jeremías 31, 3) o en otro lugar: "Eres precioso a mis ojos, eres estimado y yo te amo" (Isaías 43, 4). Además, el Papa declara que ese Dios que es amor, es un amor libre, discreto, sencillo y respetuoso, al cual "no le duele nada tanto como el hecho de que no te acerques a Él, de que no le hables con sinceridad".

La siguiente realidad que Francisco aborda es el hecho de que Jesucristo ha querido morir por ti, para salvarte, para levantarte del dominio de las tinieblas con el poder de su Cruz: "Nosotros somos salvados por Jesús, porque nos ama (…) Podemos hacer las mil y una, pero nos ama y nos salva. (…) Solamente lo que se abraza puede ser transformado, el amor del Señor es más grande que todas nuestras contradicciones, que todas nuestras fragilidades y que todas nuestras pequeñeces". En otro lugar, el Papa nos exhorta: "Dios quiere escribir esta historia de amor contigo, (…) nos abraza siempre, siempre, siempre, después de nuestras caídas, ayudándonos a levantarnos y ponernos de pie".

Precisamente por esta redención, por este abrazo del Señor, tiene verdadero sentido y valor nuestra vida. Por eso, el Papa nos anima a contemplar a Jesús en la cruz para que "nos dejemos salvar por Él", "Contempla su sangre derramada con tanto cariño y déjate purificar por ella".

Por último, en ese capítulo, el Papa habla de que Jesucristo está verdaderamente vivo, y esa realidad llena cada momento de nuestra vida y nos hace no estar solos jamás. Además, el Papa continúa diciendo: "Alégrate con tu amigo que triunfó. (…) En tu vida, el mal tampoco tendrá la última palabra, porque tu Amigo que te ama quiere triunfar en ti". Además, habla de cómo el Señor en su Espíritu nos da vida y nos hace penetrar más y más en su Corazón para "que te llenes siempre más de su amor, de su luz y de su fuerza".

Merece la pena leer esta carta que el Papa nos dirige a todos los jóvenes y que nos ayuda a conocer a Jesucristo tal y como es, lleno de vida, cercano y con un invito amor misericordioso por todos nosotros. 

- Por Beatriz Fra