¿Cuál es el sentido de la vida?

La pregunta sobre el sentido de la vida está relacionada con la búsqueda de la felicidad y las preguntas acerca de quién soy, de dónde vengo y adónde voy. La mayoría de las personas pasan su vida evitando estas preguntas.

Conozco a un chico que estaba conduciendo una moto. Su novia iba sentada detrás, agarrada con los brazos alrededor de su cintura. La rodilla de la chica se chocó contra un coche que estaba aparcado. El impacto la lanzó hacia atrás y arrastró con ella al chico, cuyas manos se soltaron del manillar, haciendo que la moto se dirigiese directamente hacia una pared. El chico se retorció y se contorsionó para intentar dirigir la moto hacia un lado y así reducir al mínimo la fuerza del impacto. Esto hizo que pudieran escapar de aquella con pocas heridas. Lo cierto es que mucha gente vive así, tratando de escapar y de reducir al mínimo el impacto de la muerte. Esa es una forma muy triste y estéril de vivir. Para encontrar el sentido de la vida, debemos enfrentarnos al misterio del sufrimiento y de la muerte. Si la muerte tiene la última palabra, toda nuestra esperanza y nuestros sentimientos son insuficientes.

No hemos sido creados para poca felicidad sino para el asombro, la adoración y el éxtasis eterno, en la contemplación de Dios, que es amor. Cuando tratamos de conformarnos con menos, nuestros corazones se entristecen, aunque parezca que somos felices. Las respuestas sobre el sentido de la vida, la búsqueda de la felicidad, de mi origen, de mi identidad, de mi destino, de mi misión y de mi tarea en la vida solamente pueden encontrarse en Cristo crucificado y resucitado. No hemos recibido ningún otro nombre por cual podamos alcanzar la plenitud temporal y eterna.

Cualquier persona que desee encontrar sinceramente una respuesta a estas cuestiones, debe leer los Evangelios con un corazón dócil. La palabra "dócil" procede del latín "docere". Un corazón dócil es aquel que se deja enseñar y que es capaz aprender las lecciones y ponerlas en práctica.

Respuesta del Padre Colm Power, SHM