6 cosas a tener en cuenta

Si quieres evangelizar, estas son las 6 cosas que deber tener en cuenta en tu vida espiritual para evitar cualquier peligro de activismo.

1. Para tu propio bien y el de los demás, tu primera prioridad tiene que ser tu vida espiritual. Es tu mayor ocupación, tu mayor necesidad en la vida. Y, por esto, tienes que estar constantemente intensificando tu sed y deseo de la vida espiritual. Haz lo que sea necesario para que tu deseo no se vuelva estéril -por ejemplo, no poniéndote en acción o no cambiando las cosas que tienes cambiar-. Ten cuidado, Satanás destruye este deseo muy habilidosamente, paralizando a las almas con el miedo o el letargo, de manera que no se muevan nunca hacia delante.

2. No te lances al trabajo o al apostolado solo porque te sientes naturalmente atraído hacia él o porque tienes que estar haciendo algo siempre. Consulta con Dios (y con tu director espiritual), para asegurarte de que lo que te mueve a hacer esto o lo otro es verdaderamente su gracia y su voluntad, y no tus propios impulsos o inclinaciones. 

3. Es imprudente y peligroso permanecer envuelto y absorbido por excesivas ocupaciones y actividades durante largos periodos de tiempo, porque estas actividades pueden dejar a tu alma en un estado de incompatibilidad para vivir las prácticas básicas de tu vida espiritual. O, dicho de forma más simple, hacer demasiadas cosas puede arruinar tu vida espiritual.

4. Mantén la vigilancia ante una vida fuera de control y con excesiva actividad. Corta de raíz, aunque a veces tenga que ser drásticamente, con estas actividades. Ten un horario y un orden que te ayuden a emplear bien tu tiempo; habla de ello con tu director espiritual y pide su aprobación.

5. Cuando el alma se encuentra con muchas ocupaciones, pero es la voluntad de Dios, posee un termómetro infalible que le hará saber si es verdaderamente fervoroso. Si el alma tiene una verdadera sed y desea tiempos de silencio y oración, y sinceramente aprovecha cada momento para unirse a Dios y para cumplir sus compromisos básicos (oración, misa, confesión), sin gastar su tiempo libre, entonces el alma puede estar en paz, sabiendo que va por el buen camino y que Dios le dará la fuerza para avanzar en la vida espiritual.

6. Siempre y cuando el alma activa no es capaz de conservar su corazón recogido y en gracia, verá que está en un estado insuficiente. Para tener tu corazón recogido, a veces es suficiente con mirar a Dios, dirigiendo la mirada de nuestra alma hacia aquel al que amamos… Es una mirada tan sólida y penetrante que incluso en medio de nuestra actividad nos ayuda a estar en oración y a discernir si estamos actuando como Dios quiere.