Soldado de Cristo: San José Sánchez del Río

Cotija, lunes 6 de febrero de 1928.

Mi querida madre: Hoy he sido cogido prisionero en combate. Creo que voy a morir muy pronto, pero no importa, mamá. Resígnate a la voluntad de Dios. Muero feliz, porque muero en las filas de Nuestro Señor. No te angusties por mi muerte, que es mi única preocupación. Dile a mis hermanos que sigan el ejemplo de su hermano menor y hagan la voluntad de Dios. Ten valor y envíame tu bendición y la de mi padre. Dales mis saludos a todos por última vez y recibe el corazón de tu hijo que te ama y quiso verte antes de morir. 



-José Sánchez del Río.


  

José Sánchez solo tenía 14 años cuando fue capturado y murió como mártir por defender a Cristo. Le ofrecieron la libertad si decía simplemente: «Muerte a Cristo Rey», pero se negó. Fue brutalmente torturado y asesinado. Le cortaron las plantas de los pies y le hicieron caminar por las calles cubiertas de arena y grava del pueblo hasta llegar a la tumba que le habían preparado. Fue empujado y apuñalado por las bayonetas de los soldados, que se rieron de él por ser fiel a Cristo. Cayó varias veces, pero no respondió con ira a sus insultos; repetía continuamente: «¡Viva Cristo Rey y Nuestra Señora de Guadalupe!».

Escribió la siguiente carta justo antes de morir.


  

Sahuayo, 10 de febrero de 1928



Querida tía: estoy sentenciado a morir. A las ocho y media de esta noche llegará el momento que tanto he deseado. Os agradezco a ti y a la tía Magdalena todas vuestras atenciones para conmigo. No puedo escribir a mamá, te pido el favor de que le escribas a ella. Dile a la tía Magdalena que he conseguido que me permitan verla por última vez y creo que no se negará a venir (a traer la Sagrada Comunión) antes del martirio. Saluda a todos de mi parte. Recibid como siempre y por última vez el corazón de vuestro sobrino que os ama entrañablemente... ¡Cristo vive, Cristo reina, Cristo gobierna para siempre, y Nuestra Señora Guadalupe!



-José Sánchez del Río, que muere en defensa de la fe

Pregúntate: ¿cómo de fiel soy a Cristo? José solo tenía 14 años y no se echó atrás en la lucha. Su valor era inquebrantable. El corazón de José tenía ese enorme coraje dado por la gracia de Dios porque había entregado todo a Cristo y a su voluntad. ¿A qué se entrega mi corazón? ¿He llegado al punto de derramar sangre en mi lucha por ser fiel a Cristo?



Viva Cristo Rey y Nuestra Madre, Reina del Cielo y de la Tierra, que viven y reinan y son victoriosos por siempre. ¡Que vivan y reinen por siempre en nuestros corazones! ¡De ellos es la victoria! ¡Amén!


hna kelai

Soy la Hna. Kelai María y soy Sierva del Hogar de la Madre desde 2007. Nací en Arizona (EE.UU.) pero también he vivido en Oregón, Alaska, Florida, España e Irlanda. Soy una conversa a la fe católica y encontré mi vocación poco después de mi conversión. Cada día doy gracias a Jesús por ser suya y por ser Sierva. Toda la eternidad no será suficiente para agradecerle por haberme salvado y por lo mucho que me ha amado y me ama.