¿Cómo se lee correctamente la Biblia?

La Sagrada Escritura se lee correctamente en actitud orante, es decir, con la ayuda del Espíritu Santo, bajo cuya influencia se ha formado. Es la Palabra de Dios y contiene la comunicación decisiva de Dios para nosotros. [Youcat 109-119, 137]

La Biblia es como una larga carta de Dios a cada uno de nosotros. Por eso debo acoger las Sagradas Escrituras con gran amor y con reverencia. En primer lugar se trata de leer realmente la carta de Dios, es decir, no de escoger detalles y dejar de lado el conjunto. El conjunto debo interpretarlo desde su corazón y misterio: Jesucristo, de quien habla toda la Biblia, también el Antiguo Testamento. Por tanto debo leer las Sagradas Escrituras en la misma fe viva de la Iglesia, de la cual han nacido.


Paso 1: ¡No cojas la Biblia si la vas a leer como cualquier otro libro!

Sí, estudiar la Biblia es una cosa buena. Yo soy el primero en coger un buen libro de Teología o Filosofía, pero si realmente quieres que la Biblia te diga algo, que cambie tu vida, que te dé algo que nunca hubieras imaginado, si quieres escuchar que Dios te dice una palabra a ti, y no solo a ti sino a millones de personas que la leen, que la están leyendo, y que la leerán al mismo tiempo; entonces, no leas la Biblia con esa mentalidad. Tu disposición debería ser: “Dios, ¿qué quieres decirme? Por favor, abre mi corazón, mi mente, mis deseos, mis esperanzas, mis sueños, a todo lo que quieras decirme”.

Paso 2: Ni siquiera utilizaría la palabra “leer” para la Biblia, más bien diría “gustar”, “disfrutar”, saborear”.

El nuevo Testamento es más sabroso que un buen helado en un día caluroso o una bolsa de patatas fritas... No te sorprendas demasiado. Quizás no hayas prestado atención a las lecturas de la Misa, por eso nunca te habrás dado cuenta de que el libro de Jeremías dice: “Cuando encontraba palabras tuyas, las devoraba”. ¿Has tenido alguna vez la experiencia de comer las palabras de Dios? Si no es así, no te creas que has experimentado realmente la Biblia.

¿Y sabes la siguiente cosa que Jeremías dice? “Tus palabras [...] fueron la alegría de mi corazón”.

¿Hay alguien que busque la felicidad?

Paso 3: Disponte a escuchar a Dios, alto y claro.

¡Espera! ¿Por qué te asustas? ¿A quién no le gusta descubrir que alguien maravilloso está enamorado de él, saber que alguien le quiere, que está locamente enamorado de él, que no puede dejar de pensar en él? Eso es lo que Dios trata de decirte.

La Madre Teresa de Calcuta decía:
Jesús quiere que te diga de nuevo todo el amor que tiene por cada uno de nosotros, más de lo que puedas imaginar.
Me preocupa que algunos de vosotros aún no habéis conocido realmente a Jesús cara a cara, a solas tú y Él.
Quizás pasamos tiempo en la capilla pero, ¿has visto con los ojos de tu alma cómo Él te mira con amor?
Pídele la gracia, Él está deseando dártela. Nunca abandones este contacto íntimo diario con Jesús como una persona viva, no como una idea.

Paso 4: Date cuenta de que esto podría y debería suponer un cambio de vida.

Pero tiene que ser un cambio que realmente te trabajes, no algo de tu imaginación. ¿Quién no quiere cambiar su vida para mejor?