¿Cómo puede ser cierta la Sagrada Escritura si no todo lo que contiene es correcto?

La Biblia no tiene la intención de transmitirnos información histórica precisa o hallazgos científicos. Por otra parte, los autores fueron hijos de su tiempo. Sus formas de expresión están influenciadas por las ocasionales insuficiencias de las imágenes culturales del mundo que les rodea. Sin embargo, todo lo que el hombre debe saber acerca de Dios y del camino de su salvación se encuentra con infalible certeza en la Sagrada Escritura. [Youcat 106-107 , 109]

Tenemos que tener en cuenta una serie de cosas cuando se trata de comprender cómo la Sagrada Escritura puede ser cierta y decir la verdad, aunque no siempre lo exprese de manera correcta.

En primer lugar, hay diferentes maneras de expresar la verdad.

¿Alguna vez has tenido clases de literatura? Imaginemos que te han mandado leer una novela clásica. Incluso antes de abrir el libro, probablemente habéis hablado en clase sobre cómo leer una novela, porque, a través de ella, el autor quiere decirte algo. A pesar de que escribió con un fin, no te dicen directamente por qué razón se escribió; tienes que encontrarla tú mismo, descubrirla por ti mismo. Tu profesor te dará algunas herramientas para ahondar más profundamente en el significado del libro. Por ejemplo, puedes estudiar los diferentes tipos de personajes del libro, la trama de la historia, su tema principal, el conflicto más grande y su desarrollo. Te dan estas herramientas con el fin de divulgar la idea que el autor está tratando de transmitir a través de la historia escrita.

La Biblia también tiene diferentes maneras de expresar lo que quiere decir, utilizando diferentes géneros literarios. La Iglesia Católica afirma: «Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas, hay que atender a "los géneros literarios". Puesto que la verdad se propone y se expresa de maneras diversas en los textos de diverso género: histórico, profético, poético o en otros géneros literarios» (Dei Verbum 12). A menudo, por ejemplo, utiliza alegorías. Incluso, en ciertos contextos históricos, algunos de los autores añadieron algunos detalles floridos, no para engañar, sino con el fin de transmitir con mayor claridad lo que querían decir.

¿Qué debería tener en cuenta cuando leo la Biblia? Al igual que en una clase de literatura, para leer la Biblia necesitamos herramientas que nos ayuden a saber averiguar lo que Dios nos quiere decir. El Catecismo nos da dos pistas: 

1) Hay que estar abierto a descubrir lo que el autor humano quería transmitir, su forma de decirlo, lo que Dios estaba tratando de decir a través de las palabras de ese ser humano.

2) Hay que leer cada pasaje particular a la luz de toda la Escritura. La Iglesia Católica explica: «En la Sagrada Escritura, Dios habla al hombre de una manera humana. Para interpretar la Escritura correctamente, el lector debe estar atento a lo que los autores humanos quisieron verdaderamente afirmar y a lo que Dios quiso revelarnos por sus palabras» (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 109). 

Además, hay diferentes maneras de llegar a encontrar la verdad.

La verdad científica se alcanza a través de experimentos. Por ejemplo, sabemos por la ciencia que el sol no puede haber existido desde siempre. ¿Por qué? Es un combustible con una cantidad limitada de energía. Si siempre hubiera estado "en servicio", en la actualidad habría agotado su suministro. La Filosofía podría ahora entrar en juego y decirnos: «Nada puede darse a sí mismo lo que no tiene». Su existencia proviene de algo que está fuera de sí mismo. Y a ese algo es a lo que llamamos Dios. Entonces, la Teología puede explicarnos quién es ese Dios. En realidad, es el mismo Dios el que me dice quién es Él y quién soy yo, lo cual tiene sentido, ya que Él es infinito y omnipotente, y yo, está claro que no lo soy, así que necesito un ser infinito que me haga conocer la realidad.

Tiene que quedarnos claro que la Biblia no trata de expresar la verdad científica sino la verdad religiosa. La Sagrada Escritura no va a contar con exactitud científica cómo fue creado el mundo sino el hecho de que fue creado por Dios, que es bueno, que está presente en la historia, que nos ama. Esas son las ideas que Dios está tratando de transmitirnos a través de la Biblia.

¿Qué verdad nos enseña la Biblia? Lo que Dios quiere decirnos a través de medios humanos es la forma en que podemos salvarnos. Juan Pablo II, gran defensor de todo aprendizaje, dijo a los miembros de la Academia Pontificia de las Ciencias en 1981: «La Biblia misma nos habla del origen del universo y de la creación, no para proporcionarnos un tratado científico sino con el fin de indicar las relaciones correctas del hombre con Dios y con el universo. La Sagrada Escritura desea declarar, simplemente, que el mundo fue creado por Dios, y con el fin de enseñar esta verdad se expresa en los términos de la cosmología en uso en el tiempo del escritor. [La Biblia] no desea enseñar cómo fueron hechos los cielos, sino cómo se va al cielo».

Por otra parte, nuestra actitud al leer la Biblia es importante.

¿Alguna vez has tenido una conversación con alguien que te saca de quicio? Casi automáticamente, descartas todo lo que tiene que decir. Podemos tener la misma actitud hacia la Biblia y estar tan cegados por nuestras ideas preconcebidas, que seamos incapaces de ser objetivos al tratar de llegar a la verdad. Flannery O'Connor también acertó cuando dijo: «La verdad no cambia en virtud de nuestra capacidad para soportarla». Es decir, no puedo fundamentar el hecho de creer o no creer que lo que la Biblia dice es verdadero, en si me gusta o no lo que tiene que decir, o en si quiero oírlo o no.

Si es realmente Dios quien habla en la Sagrada Escritura, tienes que tratar de ver lo que Él nos quiere decir a todos y a ti personalmente. La vida es un misterio. Mi vida, la vida humana, la historia humana. Es difícil entender mucho de lo que vivimos y experimentamos. Así ocurre en nuestra vida cotidiana, y también podemos decir con San Pablo: «¿Quién puede conocer la mente de Dios?» (Rm. 11, 34). Para entender la Biblia y lo que Dios nos quiere decir, muchas veces tenemos que cambiar nuestra actitud, estar dispuestos a intentar ver las cosas como Dios las ve y, al mismo tiempo, aceptar que nunca vamos a entenderlo plenamente. ¿Quién entiende completamente las relaciones humanas y el amor mismo? Y, sin embargo, nadie quiere vivir sin amigos o sin amor. En la vida, no esperamos a entender completamente todo para vivirlo. Ayuda tener la actitud de aceptar que no vamos a entender todo lo que hay en la Biblia. Solamente hace falta esa pequeña virtud llamada humildad, que nos permite tener la mente y el corazón abiertos.