Carta a una amiga

Querida amiga:

Me han pedido que te escriba una carta y la verdad es que me ha venido genial porque llevaba un tiempo queriendo hacerlo pero no encontraba el momento de pararme y escribir. Quería escribirte para hablarte de la VERDAD, y de lo importante que es ser SANTA porque si no, la vida no tiene sentido. No tienes que ser buena, tienes que ser SANTA.

Tú me has dicho que te gusta cierto grupo de la Iglesia por su coherencia. Si tú lo que buscas es ser coherente realmente, tienes que empezar por vivir los mandamientos. Porque los mandamientos son el camino que Dios ha querido que sigamos para llegar al Cielo, y si quieres llegar al Cielo, ese es el camino que tienes que seguir sin saltar ningún peldaño (mandamiento). Con esto no pienses que al cumplir los mandamientos se corta tu libertad. Dios nos deja completamente libres para que nosotros escojamos hacer una cosa u otra, pero las consecuencias no las escogemos nosotros, nos vienen dadas. Piensa, por ejemplo, en la DECISIÓN de querer tirarte por una ventana para experimentar el PLACER de volar. Tienes la posibilidad de tirarte o no tirarte (eso es la libertad) pero la consecuencia que se deriva de ahí, ya no la decides tú. Tú no escoges machacarte todos los huesos o no cuando llegues al suelo, la realidad es que te vas a MACHACAR.

Tú puedes hacer lo que quieras, pero si tú realmente quieres que tu meta sea el Cielo y no el infierno, entonces te digo que el camino a seguir es éste, si eliges otro camino no llegarás al Cielo. Todos los caminos llegan a Roma, pero no todos llegan al Cielo. Es una decisión tuya, no desaproveches la oportunidad que el Señor te está dando ahora.

Piensa en la gente que no tiene la oportunidad que tú estás teniendo ahora y no la dejes pasar de largo. La gracia de Dios está ahí ahora para ti. ¿Vas a ser tan tonta de dejarla pasar?

Ya sé que no es un camino fácil, pero, ya sabes, al final lo barato sale caro. Tienes que ser CONSTANTE y poner EMPEÑO.

Verás que Dios nunca defrauda y cuando uno le da un poquito, Él nunca se deja ganar en generosidad sino que se desborda. Con todo esto no te estoy diciendo que tengas que ser monja (cada uno tiene su camino); esto es lo normal que un cristiano COHERENTE tiene que vivir.

Agárrate a la Eucaristía y no te acostumbres a ella. Piensa que si Él no hubiera querido quedarse en ella, no estaría siempre con nosotros; no podrías estar ahora mismo con Él. Igual que comes para alimentar tu cuerpo y no morir, la Eucaristía es el alimento de tu alma, la necesitas para poder vivir en GRACIA (sin pecado mortal). Si estás buscando de verdad a Dios, abre tu corazón más grande que nunca y no tengas miedo a lo que Él pueda pedirte: que hagas o que dejes. Antes de alejarte de Dios, aléjate de quien te separe de Él.  Si Él te lo pide es que es lo mejor para ti, es lo que realmente te va a hacer feliz.

Si en un futuro tú quieres una familia católica y que tus hijos tengan una fe sólida y coherente, tienes que vivir tú coherentemente y darles el ejemplo que a ti te gustaría que ellos siguiesen.

¿Crees que no vas a ser capaz?, ¿que es muy difícil?, ¿que no es para ti?... ¡Claro que no puedes, tú sola no puedes! Pero hay alguien que sí te puede ayudar: la Virgen María. Ella es consuelo de los pecadores, auxilio de los cristianos. Habla con Ella y apóyate en Ella. Ella te mira y está esperando a que le pidas ayuda. Está disponible 24/7.

Bueno, no te voy a decir mucho más, creo que he sido clara y que necesitabas que alguien te diga las cosas como son.

«La santidad no consiste en no equivocarse o en no pecar nunca. La santidad crece con la capacidad de conversión, de arrepentimiento, de disponibilidad para volver a comenzar, y sobre todo con la capacidad de reconciliación y de perdón»(Benedicto XVI).

¡No te tires por la ventana, que acabarás machacada!

Elvira Vaqué Aura


Elvira

Holaaaa! Me llamo Elvira Vaqué, soy de Valencia y estoy estudiando enfermería. Soy miembro del Hogar de la Madre de la Juventud desde el año 2018. Unos meses antes, me fui de peregrinación a Medjugorje y el Señor cambió mi corazón. Siempre había sido católica pero tenía una fe débil y no tenía una relación personal con el Señor. Antes, cuando pensaba en la figura de los santos, lo veía como algo lejano y antiguo, pensaba que ya no existían. ¡Qué tonta! Todos estamos llamados a ser santos y esa debe ser nuestra meta; en nuestro día a día, debemos vivir en tensión de santidad. Yo soy muy débil y obviamente no es un camino de rosas, entregarse cada día cuesta y cansa, pero el otro día alguien me dijo “amar es entregarse”, y cuánta razón… Yo, la mayoría de veces caigo, pero sé que Él está ahí para levantarme y ayudarme; ahora es Él quien guía mi vida. ¡Qué bueno es el Señor y cuánto nos quiere! Rezad por mí, para que el Señor me mantenga fuerte y fiel en mi debilidad porque si tiene que depender de mí… mal vamos.
¡Un saludo!