Las promesas del Sagrado Corazón de Jesús

Nuestra vida espiritual depende, en gran parte, de la idea que nos formamos de Dios. Si pensamos que Dios es una especie de tirano en nuestra vida, que nos prohíbe hacer lo que nos gusta, entonces, en vez de amarle y entregarnos generosamente a su servicio, seremos fríos, perezosos y calculadores. Por eso Jesús nos ha mostrado su corazón, para que comprendiéramos que Dios es amor. Si le amamos seremos felices. A través de Sta. Margarita María, Jesús ha hecho doce promesas a los que  amen su corazón y enseñen a otros a hacer lo mismo.

Fijaos qué bueno es Jesús, pues después de todo lo que ha hecho por amor a nosotros, estando nosotros en deuda de amor con Él, todavía nos hace promesas para facilitárnoslo. Aquí están:

1. Les concederé todas las gracias necesarias para su estado de vida.
2. Concederé la paz a sus familias.
3. Les consolaré en todas sus tribulaciones.
4. Seré su refugio en la vida y especialmente en la muerte.
5. Bendeciré con abundancia sus empresas y proyectos.
6. Los pecadores encontrarán en mi Corazón la fuente del océano infinito de mi misericordia.
7. Las almas tibias serán fervientes.
8. Las almas fervientes llegarán rápidamente a una gran perfección.
9. Bendeciré los lugares donde se exponga y venere la imagen de mi Sagrado Corazón.
10. Concederé a los sacerdotes la capacidad de tocar los corazones más endurecidos.
11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán sus nombres eternamente escritos en mi Corazón
12. En el exceso de misericordia de mi Corazón, yo prometo que mi amor todopoderoso concederá a aquellos que comulguen nueve primeros viernes de mes consecutivos, la gracia del arrepentimiento final: no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los sacramentos; y mi Corazón será su refugio seguro en la última hora.