Mantén vigilado tu corazón

Tu alma es como un soldado guardián que observa todos los movimientos del corazón, todo lo que ocurre dentro: pensamientos, impresiones, juicios, intenciones, inclinaciones, pasiones, deseos, distracciones, etc. El corazón recoge todas tus acciones externas e internas y también tus pensamientos y palabras.

Esta vigilancia requiere un cierto recogimiento y no puede darse en un alma disipada, indulgente o distraída. Piensa en una mariposa que aletea de aquí para allá, a veces parece que no sabe por sí misma hacia dónde tiene que ir. ¡Está por todas partes! Nuestro corazón puede ser así, puede estar en todas partes, como un pollo o una ardilla sin cabeza.

Pero no pienses que por que seas una persona fácilmente distraída nunca vayas a tener un alma recogida. Ese es el fin de mantener vigilado tu corazón: solucionar ese síndrome del pollo sin cabeza.

Manteniendo la guardia sobre tu corazón, puedes estar seguro de que esas distracciones irán a menos. Con la práctica te acostumbrarás a guardar tu corazón y con el tiempo se te hará más fácil.