Ojos puros, alma pura

Evita, como si de una plaga se tratase, todas las situaciones que sabes que te hacen más débil o te llevan al pecado. Jesús dice: “Si tu mano derecha te hace pecar, córtatela”; por lo tanto, no tengas miedo a vivir intensamente y arrancar totalmente de tu vida ciertas cosas! Son tu alma y la vida eterna las que están en juego. Jesús ha hecho locuras por amor a ti, ¿has hecho tú alguna por amor a Él?
Los ojos son una parte crucial en cuanto al tema de la pureza, porque nuestra mente retiene todo lo que vemos, lo que es como fuego para nuestra desordenada imaginación. Un alma pura tiene una mirada pura.

Lo que ves en Youtube, en la tele, en Netflix, en internet, etc., no deberías verlo si no es algo que harías estando Cristo o Nuestra Madre a tu lado. Por lo tanto, sé firme contigo mismo y recházalo. No veas ese canal, esa página web; incluso puedes no encender la tele si sabes que están emitiendo un determinado programa.

Aquí tienes ejemplos de algunas cosas con las que tienes que tener cuidado:
Qué es lo que ves: snapchat, las fotos provocativas de tus amigos en su blog, Facebook, las revistas en la fila de la compra, las extrañas imágenes de los vídeos que saltan después de haber visto algo en youtube, los carteles publicitarios de las carreteras, los pósteres de las habitaciones de tus amigos… Cualquier imagen, dondequiera que esté, pueden dañar y manchar nuestra alma si no tenemos cuidado con todo aquello que vemos.

Es fundamental hacer todos los esfuerzos posibles para aprender a controlar la mirada. Tenemos que educarnos en evitar ciertas cosas directamente. Si tus ojos se fijan en una imagen de forma inesperada, aparta inmediatamente la mirada y haz un acto de amor a Dios. Por ejemplo: corre hacia Nuestra Madre, ponte muy cerca de ella, debajo de su manto o en sus brazos, rezando el rosario, dile a Jesús que lo amas y pídele ayuda.

Es bueno tener imágenes de Jesús y María a las que poder mirar en casa, en el trabajo, donde te sientas normalmente, al lado del ordenador, en la parte de atrás de tu móvil o Ipad, etc. Es un lugar donde descansar tu mirada durante todo el día. Estas imágenes llenan nuestro corazón de amor y nos ayudan a elevar la mente y el corazón a Dios en oración.

Tu fuerza será la oración, la Eucaristía, la Inmaculada, y -muy importante- la confesión. Además, aprende a quitar tu mirada de todo aquello feo y sucio, y mira a Jesús. Míralo en la cruz, mira a su Madre Inmaculada. Deja que su belleza te limpie y haga tu alma más bella.