Amistades santas

“Un día de invierno en un oscuro e intenso diciembre; estoy solo”.

¿Quién usaría esas palabras para describir su vida? Estoy seguro de que tú preferirías tener amigos, me apuesto lo que sea. 

Leyendo lo que la gente famosa ha dicho acerca de la amistad, se podría pensar que todos estaban tratando de superarse a sí mismos en medio del florecimiento que ellos alcanzaron en su realidad convencional. Por ejemplo: "No hay nada más apreciado en esta tierra que la verdadera amistad". Otra cita: "Cuando uno no tiene amigos, nada en el mundo le parece amigable". Los griegos, para no ser menos, encontraron una digna apreciación en boca de Aristóteles: "Sin amigos, nadie escogería vivir", a pesar de que él tenía todo lo que su corazón deseaba.

Así que vamos a dar por hecho que todos quieren tener amigos. Pero los amigos son como el tiempo, sabemos exactamente lo que son cuando alguien nos pregunta por ellos. No te puedo dar una definición de la verdadera amistad, pero me gustaría profundizar más en cómo sería un verdadero amigo.

Pero, ¿por qué es importante esto? ¿Por qué no podemos tener todos un grupo de amigos y simplemente dejar las cosas así? Veámoslo de esta manera: Te quieres comprar un coche. Es brillante, reluciente y de tu color preferido. Tiene unas bonitas ruedas y su propio sistema de sonido. No quieres comprarlo. ¿Por qué? Porque no se mueve. La razón por la que te compras un coche, en primer lugar, es para moverte. El resto es accesorio. Lo mismo puede suceder con nuestras amistades. Podemos quedar tan atrapados en lo que sentimos por esa persona, lo que nos gusta, lo que hacemos con ella, nuestro estatus social, el no querer estar solo..., que incluso nos olvidamos, de las razones por las que una persona necesita tener amigos.

¿Qué podría ser la señal que nos ayude a reconocer si alguien es un buen amigo o no? Nuestro amigo griego, Aristóteles, describe tres tipos de amigos: 1 - las personas que son tus amigos porque pueden obtener algo de ti, 2 – las personas que quieren estar cerca de ti porque eres agradable para ellos,  3 – las personas que son tus verdaderos amigos. Estos últimos son los que quieren lo que es bueno para ti y te ayudarán a ser una mejor persona. La mejor persona en la que deberías querer convertirte, para la que fuiste creada, es lo el vocabulario católico se llamaría "santo". Un amigo es alguien que te ayuda a ponerte en camino y también a mantenerte en él, incluso cuando las cosas se ponen difíciles.

“Un día de invierno en un oscuro e intenso diciembre; estoy solo”.

¿Quién usaría esas palabras para describir su vida? Estoy seguro de que tú preferirías tener amigos, me apuesto lo que sea. 

Leyendo lo que la gente famosa ha dicho acerca de la amistad, se podría pensar que todos estaban tratando de superarse a sí mismos en medio del florecimiento que ellos alcanzaron en su realidad convencional. Por ejemplo: "No hay nada más apreciado en esta tierra que la verdadera amistad". Otra cita: "Cuando uno no tiene amigos, nada en el mundo le parece amigable". Los griegos, para no ser menos, encontraron una digna apreciación en boca de Aristóteles: "Sin amigos, nadie escogería vivir", a pesar de que él tenía todo lo que su corazón deseaba.

Así que vamos a dar por hecho que todos quieren tener amigos. Pero los amigos son como el tiempo, sabemos exactamente lo que son cuando alguien nos pregunta por ellos. No te puedo dar una definición de la verdadera amistad, pero me gustaría profundizar más en cómo sería un verdadero amigo.

Pero, ¿por qué es importante esto? ¿Por qué no podemos tener todos un grupo de amigos y simplemente dejar las cosas así? Veámoslo de esta manera: Te quieres comprar un coche. Es brillante, reluciente y de tu color preferido. Tiene unas bonitas ruedas y su propio sistema de sonido. No quieres comprarlo. ¿Por qué? Porque no se mueve. La razón por la que te compras un coche, en primer lugar, es para moverte. El resto es accesorio. Lo mismo puede suceder con nuestras amistades. Podemos quedar tan atrapados en lo que sentimos por esa persona, lo que nos gusta, lo que hacemos con ella, nuestro estatus social, el no querer estar solo..., que incluso nos olvidamos, de las razones por las que una persona necesita tener amigos.

¿Qué podría ser la señal que nos ayude a reconocer si alguien es un buen amigo o no? Nuestro amigo griego, Aristóteles, describe tres tipos de amigos: 1 - las personas que son tus amigos porque pueden obtener algo de ti, 2 – las personas que quieren estar cerca de ti porque eres agradable para ellos,  3 – las personas que son tus verdaderos amigos. Estos últimos son los que quieren lo que es bueno para ti y te ayudarán a ser una mejor persona. La mejor persona en la que deberías querer convertirte, para la que fuiste creada, es lo el vocabulario católico se llamaría "santo". Un amigo es alguien que te ayuda a ponerte en camino y también a mantenerte en él, incluso cuando las cosas se ponen difíciles.

Un verdadero amigo

¿Me puedes decir más acerca de cómo es un verdadero amigo?

Los amigos "se alientan e inspiran unos a otros para ser mejores", dice el Dr. John Cuddeback, profesor de filosofía que da conferencias sobre la amistad. Jordan Aumann y Antonio Royo dan tres características a tener en cuenta en un buen amigo:

1. A un amigo genuino puedes contarle tus problemas y luchas, porque no se las contará a nadie ni te tirará hacia abajo.

Juan Pablo II, siendo todavía Karol, estuvo en peligro de llegar a un punto crítico. A la temprana edad de 20 años, él ya había perdido a su madre, a su hermano mayor y a su padre. Quedó todo lo solo que se puede estar. Sus amigos estaban preocupados por él. Todos los días se iba al cementerio después de salir del trabajo, pareciendo incapaz de romper la nube oscura y trágica que se cernía sobre él. Ahí fue cuando su amigo Jan Tyranowski intervino para salvar la situación. Jan dio a Karol las herramientas para salir de su estado de tristeza: en primer lugar, aprender a hablar con Dios constantemente y, en segundo lugar, tratar de ser una mejor persona. Karol había reconocido en Jan a alguien que podía ayudarle porque vivía lo que creía. Gracias a la influencia de Jan, Karol, siendo ya Papa, dijo: "Os suplico que nunca, nunca, renunciéis a la esperanza, nunca dudéis, nunca os canséis y nunca os desaniméis. No tengáis miedo".

2. Un amigo auténtico puede ayudarte a volver al camino. Un amigo que se precie de ser tal, no tiene miedo en señalarte lo que haces mal. Siempre, por supuesto, con el fin de ayudarte y construir.

Santa Edith Stein: una judía agnóstica, una especie de defensora de la mujer y filósofa que se convirtió al catolicismo y más tarde se convirtió en monja carmelita; murió a manos del exterminio nazi de Auschwitz, junto con su hermana, Rosa. Edith era de un temperamento melancólico, idealista y con tendencia a sufrir mucho las imperfecciones de los demás. Cuando tenía siete años de edad estuvo una semana sin conciliar el sueño tras ver a un hombre borracho y percibiendo cómo había perdido su dignidad.

Fue a través de la honesta queja de un amigo como aprendió a convertir esta debilidad en un aspecto positivo de su personalidad. Cuando estaba a punto de trasladarse a una nueva universidad, uno de sus amigos le comentó: "Espero que encuentres allí amigos que realmente te gusten". En ese momento, Edith se dio cuenta de que hacía que sus amigos sintiesen sus propias faltas al destacárselas, pero sin querer ayudarles. Se las mostraba porque le molestaban. A través de la luz que ese comentario le dio, fue capaz de admitir que estaba equivocada y luego trató de usar su capacidad de ver los defectos de la gente con el fin de prestarles ayuda para convertirse en mejores personas, como una verdadera amiga.  

3. Un verdadero amigo te animará y te apoyará, sin importar la situación por la que estés pasando (por eso Dios es el mejor amigo que puedas tener, solo Él te entiende realmente y sabe lo que es mejor para ti). La mejor manera de apoyarte es con su buen ejemplo.

En una ocasión, yo estaba subiendo una montaña en el norte de Italia. No era muy difícil pero, en la última parte, la caminata era rocosa y un poco más empinada. Uno de los montañeros hizo la parte final en solo siete minutos, prácticamente corriendo. Uno de los jóvenes que iban con nosotros y que lo pasó peor, al llegar a la cima, dijo: "Mis piernas están temblando. He sido capaz de hacerlo porque vi que tú ya lo habías conseguido".

Nuestros amigos deben ser nuestra inspiración.

Los malos amigos

Las malas amistades, ¿cómo son?

Puedes saber que una fruta está podrida porque huele mal o tiene moho. Las relaciones poco buenas también tienen signos reveladores. No somos perfectos. Probablemente tenemos un largo camino por recorrer hasta llegar a cumplir el fin para el que Dios nos ha creado. Es bueno tener en cuenta que incluso las amistades sanas se pueden corromper. Aquí hay tres indicadores para analizar tus amistades.

1. Exclusividad
"Esta exclusividad se demuestra por el hecho de que los dos amigos se apartan de la compañía de otras personas con el fin de estar a solas, están molestos si otros se les juntan y se tienen celos mutuamente hasta el punto de llegar a enfadarse si uno ve al otro en la compañía de un tercero". ¿Alguna vez has visto a dos chicas que parecen pegadas con super-glue? Normalmente, es por inseguridad. Tienen que ser capaces de aprender que pueden vivir la una sin la otra. "Dios es mi roca, en quien confío totalmente”, no mi amigo.

2. Posesividad
"Se puede llegar a un punto tal en que no se soporta la ausencia de la otra persona, en que se prolongan las conversaciones y las visitas indebidamente y en que se domina a la otra persona".  Tenemos que llevar una vida normal y saludable, no de telenovela.

3. Obsesión
"Con la menor cosa, el pensamiento se vuelve hacia el amigo; al entrar en una sala, la primera persona a la que se busca es al amigo. La imaginación siempre parece estar centrada en la cara del amigo, y esto hasta el punto de distraerte en la oración o en el desempeño de los trabajos". ¿Necesito decir más? Trata de superar tu obsesión y verás cuánto hay de enfermizo.

¿Qué pasa si ya estoy en este tipo de relación?
Pídele a un tercero que te haga el favor de darte una visión clara de tus amistades (no digo que tengas que preguntar a 50 personas; con un adulto de confianza es suficiente). Necesitas ayuda para dejar que la relación se enfríe y volver a un nivel saludable.

Cómo mantener tu amistad

¿Cómo mantener una sana y santa amistad?

¿Cómo podemos evitar que se haga una brecha en la estabilidad de nuestras relaciones?  Aquí tienes 7 pasos que debes seguir para que una verdadera amistad no se convierta en una mala.

1- Si te ves cerca de alguno de estos síntomas, no esperes al pronóstico ni al diagnóstico, huye de la posesividad. Tómate un descanso para conseguir el dominio de ti mismo...

2- La oración y una fuerte amistad con Dios.
Dios te conoce, te ama. Él quiere lo mejor para ti, así que ¡pídeselo! En el libro de Isaías, Dios es llamado: "maravilla de consejero". Como dice una película en blanco y negro, “La vida es bella”: “Pregúntaselo a papá, él lo sabe”. La Virgen también te puede ayudar. Ella es tu madre, te conoce y te ama, y hace todo lo posible para ayudarte a conseguir ser lo que debes ser. Y un significativo nombre que los creyentes han dado a María a lo largo de los siglos es: "Madre del Buen Consejo".

3- Tus actitudes y motivaciones.
Matthew Kelly cree que deberías preguntarte: "¿Estar con esa persona me mueve a ser una mejor persona?" "¿Estoy ayudando a esta persona a hacer lo que es correcto?"

4- Querer hacer realmente lo que Dios quiere.
Ser honesto y sincero con uno mismo.

5- No obsesionarte con nada.
Si crees que no puedes pasar ni un minuto sin mandar mensajes por el móvil, sin el iphone, sin la música, sin pensar en una determinada chica o chico, sin soñar despierto constantemente, sin imaginar una y otra vez lo que quieres decir a alguien, si te mueres por no poder hacer esto o lo otro..., déjame decirte que tienes un problema. Si no puedes frenar estas cosas en tu imaginación, tampoco vas a ser capaz de conseguir algo en tus relaciones.

6- También tienes que ser humilde con tus errores.
Tenemos que ser capaces de admitir nuestros errores cuando nos equivocamos. También me gustaría animarte a ser humilde si realmente tienes fuertes y buenas relaciones. No juzgues a la gente porque veas que no son capaces de la verdadera amistad. Tal vez tú has recibido mucho más en la vida de lo que ellos tienen.

7- Pregunta a alguien externo.
Para nosotros es difícil ver las cosas como son. Encontrar a un adulto que pueda ayudar es vital.

¿Estás listo para dar todo?
"Va a ser duro, va a ser difícil; va a ser amor". Tienes que quererlo, luchar por ello, saber que vale la pena, cueste lo que cueste.

¿Soy capaz de ser un buen amigo?

"¿Soy capaz de ser un buen amigo?”

Si deseas tener un amigo, sé un amigo.
¿Tratas de ser una persona mejor cada día? ¿Le preguntas a Dios para qué te ha creado? Cuando lo descubres, ¿intentas vivirlo sinceramente? ¿Haces normalmente las cosas pequeñas que te pide?

Estoy leyendo un gran libro sobre John Henry Newman, escrito por Louis Bouyer. Me impresiona cuando Newman dice: "Nunca he pecado contra la luz". Cuando él vio en su conciencia que tenía que hacer algo, lo hizo. En el día a día, ¿acallas tu conciencia?  (http://www.hogardelamadre.org/es/hmj/blogs/alto-y-claro/1782-para-que-sirve-conciencia)

"Vamos a ser amigos para siempre, ¿no?"
"Incluso más allá".

"¿Cómo puede merecer la pena vivir, si se carece
de la tranquila confianza de amigo depositada en el amigo? "

"Si usted no vuelve, entonces yo tampoco, eso seguro", dijo Sam. "¡No lo dejes ! -me dijeron-. ¡Déjale! -dije-. No quería decir esto. Me voy con él, si escala a la Luna, y si alguno de esos Jinetes Negros tratan de detenerlo, tendrán que toparse con Sam Gamgee, -dije-”.