Aprende a amar y no te agobies

Amar de verdad es amar con la voluntad, no dejarse llevar por los sentimientos. Los sentimientos van y vienen, muchas veces nos engañan, no los podemos controlar y es el demonio quien lo hace. Un amor maduro es aquel que ama a pesar de todo, no cuando lo siente en el momento. Muchas veces podemos estar cansados, sentir pereza o que no nos apetezca, pero cuando usas tu voluntad para vencer eso y sales de ti mismo, ahí es cuando estás amando, porque no hay nadie que ama más que quien se olvida de sí y pone al otro en primer lugar.

Muchas veces nos quejamos de que no encontramos a esa persona, le pedimos al Señor, dame un novio/a que vaya a Misa todos los días, que rece el rosario, que haga oración, que sea guapo, listo, trabajador, que me trate bien... Párate y reflexiona sobre lo que pides. Primero de todo: ¿le has preguntado al Señor qué quiere de ti? ¿Cuál es tu camino de santidad?

Segundo: Analiza cómo vives; no le pidas a Dios algo que tú no le estás dando a Él. Pides un novio que sea bueno contigo, pero, ¿cómo tratas tú a tu hermano? Que vaya a Misa y haga oración, pero, ¿cómo estás cuidando tú tu vida espiritual? ¿La Eucaristía es el centro de tu vida?

Pídele al Señor que te enseñe a ser esa persona que Él quiere que seas. Que te enseñe a amar de verdad, que te prepare. Pero sobretodo, repítele “Señor que sea tu voluntad y no la mía”. No te agobies, la Virgen tiene preparada para ti a esa persona, y te la presentará cuando vea que de verdad vas a ser capaz de amarla. Pídele a ella: "Mamá quiero ser como Tú, amar cómo Tú, en tus manos lo dejo". ¿Quién te va a conseguir el mejor esposo/a si no es Ella? ¿Cómo crees que fue San José? La mujer más guapa y buena de la tierra, ¿no iba a tener al más guapo y al más bueno? Deja de preocuparte por cómo será esa persona, déjalo en sus manos. Preocúpate en aprender a amar, ama a todo el mundo y podrás corresponderla cuando llegue el momento. "Madre, tú me presentarás a mi San José cuando sea el momento, mientras tanto dame tranquilidad y confianza".

¡Este mundo necesita novios santos, jóvenes santos!

 


Elvira

Holaaaa! Me llamo Elvira Vaqué, soy de Valencia y estoy estudiando enfermería. Soy miembro del Hogar de la Madre de la Juventud desde el año 2018. Unos meses antes, me fui de peregrinación a Medjugorje y el Señor cambió mi corazón. Siempre había sido católica pero tenía una fe débil y no tenía una relación personal con el Señor. Antes, cuando pensaba en la figura de los santos, lo veía como algo lejano y antiguo, pensaba que ya no existían. ¡Qué tonta! Todos estamos llamados a ser santos y esa debe ser nuestra meta; en nuestro día a día, debemos vivir en tensión de santidad. Yo soy muy débil y obviamente no es un camino de rosas, entregarse cada día cuesta y cansa, pero el otro día alguien me dijo “amar es entregarse”, y cuánta razón… Yo, la mayoría de veces caigo, pero sé que Él está ahí para levantarme y ayudarme; ahora es Él quien guía mi vida. ¡Qué bueno es el Señor y cuánto nos quiere! Rezad por mí, para que el Señor me mantenga fuerte y fiel en mi debilidad porque si tiene que depender de mí… mal vamos.
¡Un saludo!