La verdad sobre los anticonceptivos

La verdad es realmente alarmante. Seamos claros: las relaciones sexuales sin consecuencias no existen. El doctor Brian Clowes, coautor del libro “El caso contra los preservativos”, propone un interesante interrogante: “Si los preservativos fuesen tan efectivos para prevenir los embarazos y la transmisión del sida, ¿por qué las naciones que procuran su uso continúan experimentando un rápido crecimiento en el porcentaje de embarazos de adolescentes y una expansión alarmante del sida?”. La experiencia demuestra que, en realidad, el uso de los anticonceptivos solo contribuye a la crisis.

¿Y qué pasa con las píldoras anticonceptivas?  También se ha demostrado que tiene consecuencias devastadoras para quienes las usan. Desafortunadamente, la mayoría de las mujeres que las toman solo conocen uno de los efectos de este fármaco: que impide la ovulación. En realidad, la píldora anticonceptiva tiene otros tres importantes efectos que la mayoría de las mujeres desconoce: retrasa la llegada del óvulo al útero; causa que el moco cervical se vuelva más grueso, dificultando que el esperma llegue al útero y alcance a algún óvulo que pudiera haberse liberado; y produce alteraciones en el revestimiento del útero, evitando la implantación de un óvulo fecundado. En estos tres casos, se produjo la ovulación. Y, en el último, incluso hubo fecundación.

¿Conclusión? Los preservativos y los anticonceptivos pueden ser ineficaces y sus fallos pueden llevar a las decisiones más desesperantes que acompañan a un embarazo no deseado. Muchos te dirán que es alarmante que no se ofrezca anticonceptivos a los jóvenes, pero, ¿no tienen derecho a saber toda la verdad acerca de su “efectividad” y sus consecuencias?

Además de la verdad sobre los anticonceptivos, se debería informar a los jóvenes sobre todos los procesos químicos que se dan en el cerebro cuando alguien decide practicar sexo de forma "casual”. Dejando a un lado el tema de la transmisión de enfermedades o el embarazo indeseado, las relaciones sexuales afectan al desarrollo del cerebro de un joven. Durante el acto sexual se liberan algunas hormonas, como la dopamina, la endorfina y la oxitocina (en las mujeres) y la vasopresina (en los hombres). Esto aumenta la unión de la pareja durante el acto. Fuera del contexto de una relación segura y comprometida con una sola persona (mejor conocida como matrimonio), se ha demostrado que las relaciones sexuales frecuentes llevan a un mal comportamiento y a tener un problema con el compromiso. Cuando hay un compromiso, y el único compromiso real está en el matrimonio, la unión de la pareja madura, y esto lleva a una relación larga, sana y duradera.