Canción: Madre, quiero dar la vida por ti

La letra de esta canción nació del corazón de tres jóvenes que queríamos cantar a Nuestra Madre, pero sobre todo pedirle ayuda para que Ella alentara nuestra lucha por la santidad, que ella fuera nuestro modelo y nuestra fuerza para llegar a Jesús.

María nos fue hablando al corazón y entendimos que sin Ella estamos perdidos, por eso quisimos que una de las peticiones que le dirigimos en la canción fuese: «Quiero estar junto a ti». Somos conscientes de nuestra debilidad, de lo lejos que estamos de Jesús, e incluso de cómo en ocasiones nuestra voluntad es tan débil que no desea correr hacia Él. Pero sabemos que si María nos lleva de la mano, en Ella encontraremos la fuerza, la alegría, el amor que nos falta para unirnos a su Hijo. 

En Ella encontramos todo lo que necesitamos, Ella nos lo explica todo, nos indica cuál es nuestro lugar, qué paso debemos dar; Ella te entiende, te conoce y te ama. 

Una de las ideas de la canción es que María quiere dejarse amar como Madre. Ella es nuestra Madre, ¡realmente lo es!, y quiere ejercer como tal. Ella es la mejor de las Madres que te alienta, te cuida, te ama, pero también te exige y te anima a no conformarte con menos que con la santidad. No te deja sola sino que camina contigo. 

Además, María no te pide un ideal sino que te muestra cómo Ella misma ha sido fiel a su Hijo hasta la Cruz. Te presenta un camino que ya ha sido recorrido. Tú solo tienes que abandonarte en sus manos e imitar su fidelidad, su disposición, su amor y entrega sin límites y sin condición. Por eso decimos: «Ansío estar al pie de la Cruz, como tú».

Pero para permitir que María entre en nuestros corazones, para llevarnos a Jesús, debemos dejar que rompa nuestros esquemas. A menudo ponemos limites a Dios, ponemos candados a nuestro corazón que nos impiden dárselo por entero al Señor, le decimos: «Te lo entrego todo, pero esto no me lo toques». Medimos la entrega porque nos da miedo, nos invade la inseguridad, el temor al qué dirán, a lo desconocido, a no controlar ni llevar las riendas de nuestra vida, tenemos miedo a la entrega, a renunciar a nosotros mismos, a nuestra comodidad. Pero la vida que no se entrega se pudre, y el único que es capaz de llenar nuestro corazón y hacerlo vivir en plenitud es el Señor. Por eso gritamos a María con todas nuestras fuerzas en esta canción: «Rompe mis esquemas, libera mi corazón, que tu amor sea mi seguridad».

Queremos que la Virgen María sea nuestra Madre, Modelo y Maestra. Y como jóvenes que viven en el mundo sabemos que una de las luchas más arduas que debemos combatir es contra la impureza, del cuerpo y del alma. Por ello queremos imitar a María especialmente en su pureza. Queremos ser como Ella, tener un corazón semejante al suyo Inmaculado, y como ella, atraer muchas almas hacia Jesús. 

Encontrarnos con María, conocer y profundizar en este regalo que el Señor nos dio en la Cruz ha sido un tesoro y una alegría para nosotras, por eso queremos gastarnos por dar a conocer a María a otros jóvenes, conquistar almas para ella, para que Ella se las presente a su Hijo.

No queremos una vida sin María, queremos ser solo, siempre y todo de María. Por eso concluimos con un grito que resuena en nuestros corazones: ¡María, reina sobre mí! No queremos servir a otro rey, a otro Señor que no sea Jesús y confiando en el reinado de María nos aseguramos estar siempre cerca de Jesús.

Ver la letra de la canción aquí

-Beatriz Fra y Mayra Rodríguez, HM