De la Estrella

Como diría un sacerdote amigo: Un poema mediocre para un Dios superlativo.

De la Estrella 

De la Estrella una luz ha nacido,
esa luz, Luz del mundo será.
La Luz hecha carne en un niño,
ha nacido en un pobre portal.

José, esas manos que miras 
son indignas de tanto llevar,
son manos que el Cielo ha elegido
y a todo un Dios darán pan. 

Alimentarán al que alimentaría, 
con su carne a toda nación,
su Cuerpo será Eucaristía,
hecho culpable será salvación.

Yo quiero ser tuyo, mi Niño,
divertirte, ese es mi afán,
y cuando en la oscura noche me arrojes,
mi paz será tu voluntad.

Si el cansancio tus ojos vence,
ven a mí a reposar.
Mi vida, mi pecho abierto,
para Ti dulce cuna serán.

Que mi pobre alma tu cuerpo cubra,
te guarde de tanta maldad,
quiero ser tu mártir, mi Cristo, 
mártir de tanta Bondad.

Como el Cielo la tierra tocó,
Tú a mí te abajarás,
que tu carne a mi carne se una,
que mi nada deje paso a tu obrar.

Adoremos en silencio al Niño,
que se haga tranquilidad,
cese el agitarse del hombre,
las penas trocadas en paz.

María, la Llena de Gracia,
por tus ruegos Dios quiso posar,
entre nosotros a su Hijo Divino
y en tus manos le quiero entregar,

el regalo de un pobre que dice,
dice que quiere amar,
quiere que su fuerza sea Cristo,
su amor la Estrella del Mar.

De esa Estrella una luz ha nacido,
esa luz, Luz del mundo será.
¡Alegría! El Señor ha mirado,
ha mirado a la humanidad.


Hno.Joaquin Hijo Prodigo

Me llamo Hno. Joaquín María de la Cruz y soy Siervo del Hogar de la Madre. La verdad es que me gusta usar mi nombre religioso, porque ahora soy verdaderamente un hombre nuevo.
Nunca he tenido problemas de ningún tipo, pero aun así el corazón puede estar muy lejos de Dios. Me atraían cosas que en sí no son malas: el triunfar en el mundo, hacer grandes cosas, tener una familia, mujer, hijos...
Ya digo, nada malo. Pero cuando Dios me mostró lo pobre que eran mis planes y el Cielo que tiene preparado para mí, dejé mi camilla y corrí tras él.
Quizá el blog se podría llamar así: "Del paralítico". Porque sí, yo era un paralítico, un hijo pródigo. En el mundo quizá tenía futuro... pero prefiero el paraíso. Por la misericordia de Dios ahora soy libre y le sigo de todo corazón. 
Desde que empecé a seguir la voz de María, cada día es mejor que el anterior y si esto sigue así, me va a dar vértigo. Y sobre eso quiero escribir.