3ª semana de Adviento: el mensajero

Querido principiante: 

¿Te ha enviado el Señor un mensajero? ¿Ha puesto a alguien en tu vida que ha sido un ejemplo para ti? ¿Te dio alguien que, a pesar de tus protestas, siempre te ha mostrado la verdad? ¿Eres capaz de reconocer que es por amor?

Es un regalo de Dios que tengas a esa persona (o personas) en tu vida. No todos tienen ese don, y muchos realmente "gimen y lloran en este valle de lágrimas" pensando que no hay esperanza y nada por lo que valga la pena vivir, porque realmente no saben nada diferente.

Conozco a alguien que siendo más joven, cuando la chica «guay» de su clase le preguntó si iría a una fiesta ese fin de semana, respondió que su madre no la dejaría. Al escuchar eso, la otra chica dijo, con una nota triste en su voz: «Desearía que mi madre hiciera eso. Ella me deja hacer lo que sea».

¿Ves cómo la gente anhela dirección y, en esa dirección, amor?

En el Evangelio de esta semana Jesús cita a Malaquías 3,1, diciendo de San Juan Bautista: «Voy a enviar a mi mensajero para que prepare el camino ante mí ».

San Juan Bautista fue enviado una vez y, sin embargo, el Señor envía a un Juan Bautista de alguna manera a cada uno de nosotros.

Esta semana da gracias a Dios por esa persona que ha puesto en tu vida para mostrarte el camino, y estate atento por si quiere que tú seas un mensajero para los demás.

 

¡Ven Señor Jesús!