I domingo de adviento: ¡Despierta!

Querido principiante: 

¡Despierta! Ese es el nombre de un programa que tenemos en HM Television sobre los cristianos perseguidos, y también es el tema de las lecturas dominicales de esta semana. No tendrías que despertarte si no estuvieras durmiendo, ¿verdad? Entonces, ¿estás durmiendo?

Despierta a la realidad de que Dios, siendo completamente ilimitado y poderoso, se convirtió en un simple ser humano. Despiértate con el hecho de que este Dios-hecho-hombre quiere tener una relación contigo y quiere que le prepares sitio.

Seguramente, de alguna manera todos estamos durmiendo, y la Palabra de Dios nos está empujando a despertar. ¿De qué manera estás durmiendo? ¿En qué cosas has vuelto a caer, te has vuelto perezoso? ¿Qué resoluciones habías tomado que ya has olvidado?

"¡Ven, caminemos a la luz del Señor!" (Isaías 2, 5). ¿No es mejor caminar a la luz del Señor, es decir, con tu rostro hacia Él, sin vergüenza y limpio de pecado? Como hermanas consagradas a Dios, no es raro que nos encontremos con personas que no nos miran a los ojos, o que, antes de decirles algo, parecen intentar defenderse o disculparse. ¿De qué? Al acercarse el nacimiento del Señor, prepara tu alma con una buena confesión. Pídele al Señor su luz para ver qué cosas están obstruyendo tu camino y quítalas, para poder caminar a la luz del Señor.

Al comenzar el adviento, haz una resolución que tenga que ver con tu relación con Dios y una que tenga que ver con los demás. Encuentra algunas meditaciones que te ayuden a vivir el adviento más cerca del Señor y de Nuestra Santísima Madre. Haz oración con las lecturas de la Misa delante. Colócate allí con María y José mientras se preparan para el nacimiento de su Hijo y pide la gracia de estar listo cuando venga el Hijo del Hombre.

Lecturas para la misa del domingo: Isaías 2, 1-5; Salmo 122; Romanos 13, 11-14; Mateo 24, 37-44

¡Ven, Señor, Jesús!