Dale una patada

Querido principiante:

El fin de semana pasado tuvimos un encuentro de familias, y yo, junto con otras hermanas, nos encargamos de la guardería, cuidando de los más pequeños. Todos los que participaron en el encuentro fueron separados en grupos de edad, y los de la guardería eran de 5 años para abajo. De todas formas, hubo una niña de 7 años que prefirió ser la mayor de entre los pequeños antes que ser la pequeña de los mayores. Ella nos preguntó si podía quedarse en la guardería con nosotras y la recibimos con los brazos abiertos, porque cuando te tienes que encargar de niños tan pequeños, cualquier ayuda extra es buena.

Una mañana, estábamos fuera jugando en la arena. Esta niña, a la que llamaremos Natalia, tuvo una riña con su amiga de 6 años y, negándose a hablar con nadie, comenzó a jugar sola. Una de las hermanas me dijo, suficientemente alto como para que Natalia lo oyera, "Natalia tiene al demonio pegado a ella y no va a darle una patada". La niña bajó la cabeza y se dio la vuelta, una clara señal de que era verdad lo que decía la hermana.

¿Te suena familiar? Desde ese momento, he tenido que repetirme la misma cosa más de una vez, y yo soy monja. La próxima vez que te pase algo parecido, párate un momento -en medio de las patadas- para analizarte a ti mismo. Haz un examen de conciencia. ¿Por qué nos apegamos con tanta fuerza a nuestra forma de pensar, a nuestro orgullo, a nuestros sentimientos... cuando sabemos que nos hacen daño?  Puede que sientas que, si rechazas estos pensamientos, estás negando a la persona que realmente eres y, de hecho, es exactamente esto lo que tienes que hacer si quieres llegar a ser la persona que estás llamado a ser. San Pablo habla de matar al "hombre viejo" para revestirte del nuevo, y aquí, San Pablo no habla de tu padre... El hombre viejo es tu amor propio, tu tendencia al mundo y a la carne que solo piensa en el aquí y ahora, y no en el mundo futuro.

Es fácil decir que necesitas superar esta tentación y darle al demonio una patada, pero, en ese momento, parece que la patada te la estás dando a ti mismo. Y es verdad, las expresiones "dar una patada", "despojar", "mortificar", "purgar", "rechazar", "negar"... parecen todas negativas. Pero recuerda que en matemáticas, dos menos juntos significan más y, en este caso, ocurre lo mismo. Si juntas estas palabras negativas a tu actitud negativa, se convertirán en positivo.

Creo que esto es suficiente para ti. No te olvides de que estamos en una guerra, en un combate espiritual.

Dios te bendiga,
otro principiante, pero con buenos maestros.