Reglas de discernimiento 10ª y 11ª

Querido principiante:

Las reglas 10ª y 11ª son bastante directas, así que voy a combinarlas.

La regla 10ª dice: “Deja al que está en consolación pensar cómo estará en la desolación que vendrá después, tomando fuerza para entonces”. Y cuando estés en desolación, a trabajar, y recuerda que la consolación llegará.

Es decir, cuando estés en consolación, no pienses que has llegado a las alturas de la santidad; es un regalo de Dios. Dale las gracias y sigue adelante, pidiéndole fuerza para cuando llegue la desolación. Entonces, cuando estés en desolación, no te preocupes, no es el fin del mundo; el tiempo de consolación llegará. Sin duda, puede ser al llegar al cielo (¡Si llego algún día! Alguien en desolación diría eso), pero probablemente llegará antes.

Especialmente al principio -por favor ten en cuenta el título de este blog-, es normal sentirse como en una “montaña rusa” de emociones. Cuando empiezas a luchar, todavía más. Tómalo en el sentido de que el diablo, a quien tenías tan escondido en el estante superior, se está dando cuenta de que vas a salir por la puerta y él no puede permitirlo. Y Dios, que siempre ha estado intentando llamarte para acercarte a Él, te está dando más fuerza para hacerlo. A medida que va pasando el tiempo en la vida espiritual, esta montaña rusa se va convirtiendo más en un carrito, con menos altibajos y cada vez menos frecuentes. Santa Teresita decía que su alma era como el océano: podía haber olas y mucho movimiento en la superficie, pero  por debajo solo había tranquilidad y quietud. Esperemos que nuestras almas sean así. Aunque tengamos problemas y luchas, eso no afecta a nuestra unión interior con el Señor.

La regla 11ª también es muy clara: "Cuando estés en desolación, piensa lo pobre que eres". Descubrirás lo que eres verdaderamente y, probablemente, no te gustará. Pero, durante este tiempo, no te canses de pedirle a Dios fuerza y valor para luchar. De la misma forma, cuando estés en consolación, humíllate y recuerda lo poco y pobre que eres cuando no estás en consolación.

Bueno, creo que esto es suficiente por ahora.

En la Eucaristía,
Otro principiante, pero con muy buenos profesores.