Reglas de discernimiento de espíritus

Querido principiante:

Voy a intentar compartir contigo algo que me parece completamente desconocido para muchas de las personas que intentan crecer en la vida espiritual. Si quieres hacer bien cualquier cosa, nnecesitas saber cómo llevarla a cabo. Además, normalmente, hay normas, reglas y métodos para ello. Si, por ejemplo, quieres destacar en baloncesto, tendrás que perfeccionar tu tiro a canasta, pero también deberás entrenar tus músculos, saber cómo jugar de defensa y aprender las distintas jugadas y reglas. Sería vergonzoso tener mucho talento, pero ser expulsado por botar la pelota con ambas manos.

Bueno, después de esta introducción, de lo que te estoy hablando es del discernimiento de espíritus. No, esta no es una lección de exorcismos, es una simple forma de conocer tanto al enemigo como a tus amigos. De la misma manera que el diablo te tienta y trata de hacerte pecar, el Señor está ahí para darte ánimos con el fin de que te mantengas fuerte en la fe. Muchas veces nos mueven nuestros sentimientos, pero esto no es lo que debería movernos a hacer algo. Otras veces pensamos que tenemos la respuesta correcta, pero, en ese momento, no es esa la mejor opción a seguir. ¿Cómo puede uno distinguir esto? Además de tener un director espiritual, ayuda el tener una base en la que apoyarse y un cierto conocimiento sobre las estrategias que emplea el enemigo. Por si todavía no has pillado la idea central: estás en una batalla y el diablo quiere destruirte; al mismo tiempo, los ángeles -especialmente tu ángel de la guarda- y el resto del cielo quieren ayudarte.

Las reglas de discernimiento fueron escritas por San Ignacio de Loyola en el siglo XIV y, como podrás ver, son muy aplicables actualmente. Si las explico, puede que me deje alguna, porque son muchas. De todas formas, conocer las reglas de discernimiento de espíritus ayuda mucho, porque somos muy fácilmente engañados por el diablo, pues es muy inteligente.

Si te tomas con seriedad tu vida espiritual: BÚSCATE UN DIRECTOR ESPIRITUAL. Hablaremos más de esto en la próxima carta.

En la Eucaristía,
otro principiante con muy buenos profesores