Sigue lo que te dicte tu corazón

El concepto de amor extremadamente popular en las sociedades occidentales es peligroso. Hay muchas cosas peligrosas que nos son fáciles señalar: una serpiente cuya cola comienza a sonar, un hombre apuntándote con una pistola, un conductor que pierde el control de su coche. Pero cuando comenzamos a hablar de peligros espirituales, las cosas se ponen borrosas. Así que aquí está el consejo terriblemente peligroso: sigue lo que te dicte tu corazón. Suena inocente y encantador, pero es la canción de las dulces "sirenas” que ha llevado a muchos a la muerte. Ha destrozado matrimonios, ha roto compromisos, ha destruido muchos noviazgos, ha desgarrado familias. Y continúa haciéndolo constantemente.

El concepto “seguir el corazón” es peligroso solamente por la pequeña palabra que está implícita luego: siempre. En realidad, el hecho de que tu corazón te mueva no es malo, es hermoso. Pero por un pequeño inconveniente llamado pecado original (sarcasmo explícito), nuestros corazones a menudo se confunden, en el mejor de los casos, y en el peor, se pervierten.

Un corazón inflamado puede llevar a grandes alturas de caridad cristiana o a las profundidades de la miseria humana. El corazón valiente de una madre le impulsa a saltar sobre las llamas para rescatar a su hijo, mientras que el corazón inmaduro de una adolescente la impide dejar a su novio, traficante de drogas y sutilmente abusón, porque “él necesita mi ayuda”, o por el clásico: “yo sé que va a cambiar por mí”  Mientras que un corazón desborda de amor desinteresado, el otro esta encogido por una trágica ingenuidad.

La solución es relativamente simple… al menos en la teoría. Sigue lo que te dicte tu corazón cuando cuando te lleva a buenos lugares. Y camina – o corre- en otra dirección cuando no lo hace. Claro, que la dificultad viene cuando tienes que discernir si los lugares a los que tu corazón te está llevado son buenos. La dificultad se acentúa si tenemos en cuenta que los movimientos del corazón están acompañados a menudo por una cierta opacidad del intelecto. En algunos casos porque el deseo trasciende al intelecto, pero en la mayoría de ellos porque lo contradice.

Por eso es crucial rezar en estas situaciones. No se trata, en estos casos, de una oración de petición, sino de una oración de absoluta sinceridad y total abandono en Dios. Eso significa estar dispuesto a ignorar o a cortar con ciertos sentimientos o movimientos del corazón que nos puedan estar llevando a alejarnos de Él, y estar dispuestos a aceptarlos si nos llevan hacia Dios o hacia su voluntad. La dirección espiritual es otra herramienta que Dios nos da para discernir los movimientos de nuestro corazón.

En los siguientes artículos seguiremos reflexionando sobre la mentalidad de “Sigue lo que te dicte tu corazón siempre”.

 


Hna.KristinM AltoyClaro

Me llamo Hna. Kristin María de Jesús y de la Virgen Inmaculada. Estaba perfectamente contenta en mi pequeña burbuja idílica llamada Naples, en Florida (Estados Unidos), cuando conocí a las Siervas del Hogar de la Madre, que abrieron mi corazón a verdades tan intensas y tan hermosas que lo que pensé que era realidad, de repente, desvaneció, y vi más allá. Me presentaron a la persona de Jesucristo, que me atrajo tanto a Sí mismo que ya no podía imaginar pertenecer a nadie más que a Él. Después de dar vueltas y vueltas, sopesar y discernir, caer y levantarme, Dios me dio la fuerza para dejar atrás mis sueños de prestigio académico y seguirle en el estrecho camino de la humildad y de la pobreza. Desde entonces, he estado viviendo en España e Italia, completando mi formación, enseñando catequesis, estudiando Teología y escribiendo este blog.