El placer y la cobardía

Parece como si hubiera oído un millón de veces que no se debe buscar el placer. El placer en sí mismo no es malo, pero no debes vivir para él, no debes buscarlo como objetivo. ¿Por qué no? ¿Qué hay de malo en buscar el placer, si no hago daño a nadie? Cualquier sacerdote o padre o catequista o un buen amigo, te explicarían que después de la caída de Adán, nuestra naturaleza está dañada, nuestra voluntad es débil y, si no tenemos cuidado, nos pueden esclavizar nuestras propias pasiones. Y la esclavitud no conduce a nada bueno. De hecho, conduce a algo que es muy malo: la separación de Dios, porque tu amor por ti mismo, tu deseo de satisfacción, supera tu amor por Dios. Es decir, te estás haciendo daño a ti mismo, estás haciendo daño a Dios, y es probable que estés haciendo daño a tus amigos, familiares o novio/a... dependiendo de la situación.

A pesar de los millones de veces que lo hemos oído, en cierto modo, es difícil asimilarlo. La mentalidad del mundo se las arregla para colarse y trata de convencernos de que: "Ok, definitivamente no es una buena idea dejarte llevar por tus pasiones y yo no voy a vivir ese estilo de vida, pero si alguien quiere vivir así... Es que hoy en día es así".

Hace poco me enteré de que encontraron a un viejo amigo mío en un hospital después de un intento de suicidio. Él no era "gótico" o "emo" ni estaba obsesionado con la oscuridad o la muerte. Pero sí le gustaba la fiesta. Era divertido estar con él, tenía un buen sentido del humor, era inteligente, era muy respetuoso, y podría seguir enumerando cosas buenas de él. Pero recuerdo lo emocionado que estaba cuando fue aceptado en la universidad, conocida en todo el país como una de las más grandes en fiestas. Así que, su aparente inocente deseo de tener una buena experiencia en la universidad, de alguna manera -no conozco los detalles, pero estoy seguro de que es una historia muy triste y complicada...- le llevó no sólo a la esclavitud, sino a desear su propia muerte.

El amor de Dios tiene que ser mayor que el amor al placer, a la satisfacción, y mayor que el deseo de "pasar un buen rato". Y eso tiene que arraigar profundamente. En primer lugar, por tu propio bien, ya que probablemente no eres tan fuerte como crees, y también por el bien de los que te rodean. Si miras con una sonrisa condescendiente mientras tus amigos se deslizan por ese camino, no ha arraigado dentro. Tal vez no quieres ensuciarte las manos, pero eso no es amor a Dios ni a tus amigos. Eso es cobardía. El amor es compartir lo que es realmente hermoso y liberador: la verdad. Como dice la Biblia, el amor es decir a tu amigo: "¡Tú no morirás para siempre!" Por supuesto, son libres de creer o no... pero tú no seas cobarde. Tu cobardía podría tener graves consecuencias. Ama a tus amigos.