¿Por qué vestir con modestia?

Empecemos por lo básico: probablemente no es una buena idea ir por ahí completamente desnudo. Aunque algunos discuten esto, creo que para la mayoría de las personas está bastante claro. Así que demos un paso más: ¿está bien ir andando por la calle casi sin vestir, por ejemplo, con ropa interior? De nuevo, la mayoría de la gente respondería que no. De hecho, es muy extraño ver algo así. ¿Y con una minifalda y una camiseta que queda por el ombligo o cosas similares? Algo así es más común, especialmente entre las prostitutas. ¿Por qué una prostituta llevaría algo así? Es evidente y está comprobado que funciona eficazmente: para atraer la mirada e incitar al sexo opuesto a la lujuria. La situación de una prostituta es lamentable pero el método no es algo nuevo. Se ha utilizado durante siglos aunque no en la misma medida. Lo sorprendente actualmente es que por primera vez, chicas jóvenes que no son prostitutas desean vestirse como si lo fueran y lo hacen. Sin embargo, sus intenciones son normalmente (aunque no siempre) diferentes. A menudo la motivación de ir vestida tan corta es como un grito para llamar la atención, o una máscara para esconder inseguridades, o una declaración de rebeldía, todo ello mezclado con una falta de formación. El problema es que, aunque la motivación es diferente, a menudo el resultado es el mismo: atraen la mirada e incitan a la lujuria al sexo opuesto, y en consecuencia, son tratadas como objetos y dejan que los otros se aprovechen de ellas.

En este punto, muchas chicas insistirán que se visten así porque les gusta, y dirán: "Si él no quiere mirar, no tiene por qué mirar." Eso es verdad. Si un hombre que reconoce que no es superman está intentando tener una relación pura y amistosa con una chica que viste muy provocativa, ciertamente podrá mantener conversaciones con ella mientras se queda mirando al suelo. O mejor aún, puede ponerse una venda. Sin embargo, debido a que no todos los hombres quieren relaciones amistosas y puras y porque es extraño mantener conversaciones con hombres que tienen los ojos vendados, tiene más sentido cubrirse un poco más. O mucho más.
   
¿Cuál es la solución? ¿Debes cubrirte completamente? Probablemente no. Si no estás segura, simplemente sé sincera contigo misma y con Dios. Pregúntate a ti misma: ¿Por qué me visto así? ¿Me siento cómoda o estoy siempre ajustando y estirándome la ropa y preocupándome de si me tengo que doblar o agachar al suelo? ¿Qué estoy intentando hacer? ¿Quién intento ser? ¿Quiero ser respetada? ¿Ayudo a los de mi alrededor a ver mi dignidad? ¿Soy coherente con lo que creo y el modo en que me visto?  

La modestia es una virtud preciosa y si la practicas, te ayudará no sólo a reconocer tu propia dignidad sino a animar a otros a tratarte con dignidad. Si no  te ha quedado suficientemente claro o si simplemente quieres saber más o tienes alguna pregunta o alguna duda puedes escribirnos a: jovenes@hogardelamadre.org